Eduardo Pérez ha ensalzado el “compromiso social” de los agricultores que decidieron aplazar las reivindicaciones que acumula el campo para combatir el virus ayudando en las labores de desinfección de los pueblos de La Rioja

El presidente de ARAG-ASAJA, Eduardo Pérez, ha destacado hoy el “valor estratégico y esencial” que el sector agrario ha demostrado durante la crisis del coronavirus tras la sólida respuesta que han dado los agricultores y ganaderos de La Rioja para garantizar la demanda de alimentos a una población confinada por la pandemia. Asimismo, ha ensalzado el “compromiso social” de todos ellos por decidir aplazar las reivindicaciones que acumula el campo para combatir el virus ayudando en las labores de desinfección de los pueblos de La Rioja.

En una tribuna de opinión que publica diario La Rioja con motivo de la festividad de San Isidro, Pérez cree que la crisis del COVID-19 ha devuelto la dignidad a un sector que hace meses se movilizaba para denunciar la falta de precios justos como uno de los principales problemas que sufre el campo español.

“No nos hemos olvidado. Las movilizaciones que, por responsabilidad, hemos aplazado volverán cuando esto pase. Y volverán con más motivos por las consecuencias que la declaración del estado de alarma, que obligó al cierre de la hostelería y la paralización de la actividad turística en general, está causando en algunos sectores agrarios vinculados al canal Horeca”.

Por lo tanto, ha añadido, “si esta crisis ha puesto en evidencia la importancia estratégica del sector primario, demostrémoslo. Necesitamos hechos en las próximas actuaciones y políticas que pongan en marcha las diferentes administraciones, en las negociaciones internacionales y en el presupuesto que éstas piensen destinar a él. De lo contrario, volverá a ser decepcionante comprobar cómo el papel de la agricultura y la ganadería está más en los discursos de nuestros políticos que en las medidas, en las intenciones que en los presupuestos”. 

Pérez ha recordado que el sector ya ha planteado la necesidad de medidas de apoyo a las administraciones. Entre ellas, por primera vez, ARAG-ASAJA ha pedido una defensa exigente a la viticultura de calidad ante la dimensión de la crisis del COVID. “La dimensión del problema trasciende lo puramente sectorial y necesita una reacción del Ejecutivo que esté a la altura en capacidad de negociación y recursos”

En este sentido, Pérez ha vuelto a ofrecer “lealtad y el apoyo de la organización” a un posible plan de acción que, en su opinión, debe impulsar la Administración regional para contrarrestar el impacto económico que el coronavirus puede causar, a corto y largo plazo, en los sectores agrarios más golpeados.

Asimismo, el presidente de ARAG-ASAJA ha pedido avanzar de forma inmediata, a través del Observatorio de Precios, en la publicación de los costes de producción de aquellos productos que más influyen en la producción final agraria. “Solo así podremos trabajar conjuntamente para adoptar decisiones que, basadas en criterios objetivos, permitan reequilibrar la relación de fuerzas en la cadena, mejorar la transparencia para fijar los precios y por tanto la posición negociadora del agricultor y ganadero”.