ARAG-ASAJA considera inadmisible el intercambio de declaraciones y acusaciones vertidas en la prensa en los últimos días, entre los responsables del PSOE y de la Consejería de Agricultura sobre la gestión de las nuevas plantaciones de viñedo. La organización agraria exige a los partidos que no politicen la agricultura y dejen de poner bajo sospecha al agricultor cuestionando su profesionalidad por no arriesgarse a plantar.

ARAG-ASAJA ha rechazado, desde antes de su aprobación en 2015, los criterios de reparto de nuevas autorizaciones de viñedo por penalizar a los viticultores profesionales y no adecuarse a la verdadera realidad vitícola riojana. La organización agraria no entiende cómo es posible que casi tres años después de haberse concedido unas autorizaciones, se pueda poner en duda su legitimidad, generando una inquietud tremenda en el campo riojano y  poniendo bajo sospecha a los beneficiarios que cumplieron con las condiciones aprobadas por el Ministerio para recibir viñedo y que, además, vieron sus nombres publicados en el Boletín Oficial de La Rioja, lo que debiera suponer la garantía de que cumplían los requisitos para su concesión.

A juicio de la organización, estos expedientes debieran resolverse, tal y como ya ha sucedido en el resto de provincias que forman parte de la Denominación de Origen Calificada Rioja, y no hacer electoralismo con los agricultores. ARAG-ASAJA recuerda a estos políticos que el agricultor tiene que hacer un importante desembolso económico para poder plantar el viñedo, así como contar con unas previsiones de rentabilidad en su explotación con vistas al futuro, por lo que es inadmisible la situación de inseguridad jurídica que se les está provocando, exigiendo que se les comunique de inmediato cuál es su situación.

En este sentido, la organización denuncia que se está olvidando del verdadero espíritu que implican unas elecciones que es proponer soluciones a los problemas que demanda el sector, como puede ser posponer el fin del actual sistema de prohibición de plantaciones de viñedo a 2050, a lo que debieran dedicar todos sus esfuerzos.