El presidente de ARAG-ASAJA realiza un balance negativo del año 2019 por las circunstancias que amenazan al sector y los datos desiguales y preocupantes de los distintos sectores agrícola y ganadero

Eduardo Pérez considera que 2020 será un año de “mayor esfuerzo para el campo riojano pero con un sector al que veo con ganas de salir adelante y necesitado de contar con un mayor compromiso institucional”.

El presidente de ARAG-ASAJA, Eduardo Pérez, ha considerado hoy que el año 2019 ha sido un “año en blanco” para la agricultura y la ganadería riojana ya que ni a nivel europeo, nacional o autonómico se han implantado nuevas políticas rurales y agrarias que hayan ayudado a afrontar los retos a los que actualmente se enfrenta el campo.

Durante su comparecencia para realizar un balance del año agrícola y ganadero de La Rioja, Pérez se ha mostrado preocupado por la situación del campo regional que ha cerrado el año con un acusado descenso de los precios, cuantiosos daños en los cultivos causados por la fauna silvestre, problemas de fuego bacteriano que han afectado más gravemente de los esperado en los frutales, y una sequía que ha provocado mermas en la producción de cereal y ha supuesto mayores gastos para los ganaderos que se dedican a la ganadería extensiva.

Además, el presidente de ARAG-ASAJA se ha referido a 2019 como “un año para olvidar” por las circunstancias externas que amenazan al sector. En concreto, ha citado el Brexit, la política ultraproteccionista de EEUU que ya está teniendo consecuencias con los aranceles impuestos a los productos agroalimentarios, especialmente en el vino, o el acuerdo con Mercosur. Por no hablar, ha añadido, de la reducción del presupuesto de la Política Agraria Común (PAC) para el próximo periodo o de la aplicación del llamado “Green Deal” que se pretende costeen los agricultores y ganaderos.

Todo ello, ha indicado, ha tenido consecuencias ya que 2019 ha finalizado con una pérdida de rentabilidad de los agricultores y ganaderos que se ha visto reflejada en dos cifras: por un lado, la renta agraria nacional ha descendido más de un 8% respecto a 2018; y por otro lado, la renta de los profesionales del campo es un 37% inferior a la media nacional.

Datos muy significativos, ha subrayado, ya que La Rioja es la región que, junto con Castilla León y Cantabria, cuenta con un mayor peso de declarantes que viven fundamentalmente de la agricultura. En concreto, un 25,6%.

Por todos estos motivos, el presidente de la organización agraria mayoritaria de La Rioja ha pedido un mayor diálogo con el Ejecutivo regional que favorezca la toma de decisiones consensuadas desde un punto de vista administrativo, ya que esta área es muy importante por la gestión de ayudas y aplicación de los programas de desarrollo rural; además de la dimensión política y representativa por los intereses regionales frente a instancias como el Gobierno central o la Unión Europea.

En este sentido, se ha mostrado “a la expectativa” ya que tras haber transcurrido más de cuatro meses de la incorporación del nuevo equipo Ejecutivo regional, todavía desconocen cuáles va a ser sus soluciones respecto a los siguientes temas:

  • La incorporación de jóvenes y relevo generacional ya que 2020 ha comenzado con convocatorias que son de continuidad.
  • La defensa del sector vitivinícola.
  • El apoyo a sectores en crisis como el de la fruta de hueso y la ganadería extensiva.
  • Los daños ocasionados con la fauna silvestre que están causando graves problemas en los cultivos de La Rioja y sobre los que no existe ninguna medida encima de la mesa para encontrar soluciones a corto plazo.
  • Un tratamiento fiscal que favorezca a las explotaciones familiares profesionales
  • Mayor financiación al seguro agrario y mejora en su desarrollo.
  • Un enfoque global para encontrar una salida al sector de la remolacha azucarera.
  • O planes de futuras inversiones en infraestructuras y regadíos.

Temas pendientes para 2020

Durante su comparecencia ante los medios de comunicación, Eduardo Pérez también se ha referido a que 2020 va a ser un “año clave” para que, tras un parón sin precedentes, se apruebe el presupuesto que financiará la Política Agrícola Común (PAC) para el próximo periodo. En este sentido, el presidente de ARAG-ASAJA considera que el objetivo es lograr, como defiende la organización, que se prime a los verdaderos profesionales de la agricultura y la ganadería frente a aquellos que quieren reducir los objetivos de la PAC en una amalgama de compromisos de todo tipo, pensados más para satisfacer a determinados colectivos que para lograr de verdad una PAC más sólida, sostenible y que preserve la actividad, y por lo tanto, la rentabilidad en nuestros pueblos.

Además, cree que 2020 será un año de “mayor esfuerzo para el campo riojano”, pero de “ilusión y confianza”. En este sentido, se ha comprometido a continuar trabajando para que los agricultores y ganaderos perciban un precio justo por su trabajo y sus productos, así como por apostar por mejorar la rentabilidad de las explotaciones familiares para asegurar de forma real la vida en los pueblos.

“Estamos ante un 2020 distinto, con un sector agrícola y ganadero al que veo con ganas de salir adelante, y en el que tenemos que incentivar el tanto el relevo generacional con jóvenes emprendedores que quieren trabajar en el campo y que necesitan del apoyo institucional, como de apoyar el mantenimiento de la actividad de los actuales agricultores y ganaderos”, ha afirmado.

En este sentido, ha puesto de manifiesto la importancia de la aportación del sector agrario al fenómeno de la despoblación rural “que ahora está tan de moda”. “Me parece bien que este problema esté en la agenda de las administraciones y que faciliten la instalación de nuevas empresas y emprendedores, pero por razones naturales, profesionales y territoriales, los profesionales que más estamos haciendo y podemos hacer por el medio rural somos los agricultores y ganaderos”, ha concluido Eduardo Pérez. “Sin agricultores y ganaderos, la España vacía se vaciará del todo”.

Por último, y en referencia a 2020, el presidente de ARAG-ASAJA ha anunciado que también será un año en el que el campo riojano se echará a la calle para apoyar la convocatoria de movilizaciones que ASAJA ha convocado en todo el territorio nacional para expresar así su protesta por la situación que atraviesa el sector y el hartazgo de los profesionales agrarios ante los reiterados ataques recibidos desde diferentes frentes sociales y políticos.