El presidente de ARAG-ASAJA, Eduardo Pérez Hoces, ha reivindicado hoy la incorporación profesional de la mujer con un papel más protagonista en la agricultura y la ganadería de La Rioja.

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, Hoces ha reafirmado el compromiso de la organización con el objetivo de igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres en la actividad empresarial del sector agrario y ganadero. Y ha valorado los avances conseguidos que, “aunque son más lentos de lo deseable para la mujer en el ámbito rural, tienen que seguir produciéndose porque además La Rioja necesita a las mujeres rurales para frenar la despoblación”.

En los últimos años, la organización agraria ha informado que se ha producido un incremento en la incorporación femenina al mercado laboral del sistema agrario. En concreto, La Rioja cerró 2019 con 1.876 mujeres afiliadas a la seguridad social. Sin embargo, solo un 13,51% de las nuevas incorporaciones de jóvenes en 2019 correspondieron a mujeres y tan solo un 8,9% solicitó un plan de mejora.

Por otro lado, actualmente un 30,98% de las mujeres en La Rioja son titulares de explotaciones agrícolas, mientras que solo un 13% lo son de explotaciones ganaderas. Además, un 30% ha declarado la PAC el último año y según los últimos datos de 2019, 720 mujeres han sido beneficiarias de las medidas incluidas en el Programa de Desarrollo Rural 2014/2020.

Para el presidente de ARAG-ASAJA, estos datos animan a continuar trabajando por la incorporación real de la mujer en la agricultura y la ganadería de La Rioja. Para ello, ha anunciado, la organización va a proponer, entre otras propuestas, que la aplicación de la futura PAC en La Rioja fomente la figura de la Titularidad Compartida de explotaciones, ya que el impacto, desde que en 2011 se aprobase la ley, “no está siendo el esperado”. De hecho, los números reflejan que solo 38 mujeres la comparten en La Rioja y apenas 352 en todo el Estado.

No obstante, Hoces ha querido reconocer el papel que siempre ha desarrollado la mujer en las explotaciones agrarias, “un papel activo y callado, que afortunadamente ahora toda la sociedad en su conjunto está reconociendo como se merece”, ha finalizado.