La organización reivindica la creación de un grupo de trabajo para analizar y poner en marcha estas medidas que, a su vez, hay que trasladar al Ministerio, así como la implantación definitiva de un Plan Estratégico para este sector

ARAG-ASAJA, consciente de la preocupante situación de los productores riojanos de frutas y hortalizas reitera, una vez más, a la Consejería de Agricultura la necesidad de la puesta en marcha definitiva de un Plan Estratégico de Frutas y Hortalizas, que sufre un retraso de más de dos años, la creación inmediata de un grupo de trabajo para abordar y analizar la problemática de la fruta de hueso y plantea diferentes propuestas para poner en marcha de forma paralela entre la Consejería de Agricultura, el MAPA y la Administración General del Estado con el fin de revertir la actual situación que padecen los fruticultores.

La superficie de estos cultivos en La Rioja ha descendido casi un 70 %  durante los últimos 25 años, pasando de 3.650 hectáreas en 1990 a 1.151 hectáreas  en 2015, destacando el importante descenso del melocotón que ha pasado de 2.393 hectáreas a 378 hectáreas.  En  nuestra comunidad, gran parte de la superficie arrancada se ha reconvertido en frutales de pepita a través de los planes de reconversión implementados en la pasada década, pero aún quedan explotaciones de fruta de hueso cuya situación es preocupante, especialmente este año, que ha sido el peor registrado. A la aplicación del veto ruso, que lleva ya cuatro campañas, se le han sumado otros fenómenos adversos como las malas prácticas en la distribución, el incumplimiento reiterado de la Ley de Mejora de la Cadena Alimentaria y la poca efectividad de las medidas de regulación del mercado.

Nuestra organización, consciente de este problema estructural especialmente en el subsector de la fruta de hueso, ha vuelto a solicitar a la Consejería de Agricultura la puesta inmediata y urgente del Plan Estratégico Regional de Frutas y Hortalizas, anunciado hace dos años, que ponga en marcha una serie de medidas de manera paralela entre la administración regional y nacional, así como la creación de un grupo de trabajo que analice y ponga en marcha propuestas que puedan revertir esta situación, tales como:

  • Un plan de jubilación para agricultores profesionales a partir de los 60-62 años ligados al arranque de los frutales de hueso de sus explotaciones, conservando el 100% de las prestaciones.
  • Condonación de las cuotas de la Seguridad Social y devolución de las cuotas de los trabajadores desde el mes de mayo de 2017.
  • Reducción a cero en los módulos de la fruta de hueso en el IRPF 2017.
  • Establecimiento de líneas de financiación bonificadas y créditos blandos para afrontar la futura campaña.
  • Recuperación del máximo porcentaje de subvención concedido por ENESA en la contratación del seguro de fruta y mejora del condicionado de éste.
  • Intensificación de las actuaciones para velar por el cumplimiento de la Ley de la Mejora de la Cadena Alimentaria.
  • Plan de reconversión de la fruta de hueso para el cambio de especie o variedad.