Con la confirmación del Estado de Alarma, todas aquellas actividades que no prestan servicios esenciales quedaron prohibidas. Entre ellas, la caza.

ARAG-ASAJA, aun siendo consciente del momento de emergencia sanitaria que vive el país en el que debe primar la prevención del contagio del virus, ha solicitado a la Administración autonómica, una autorización excepcional que permita cazar para controlar y reducir los daños que la sobrepoblación de fauna silvestre está causando en la agricultura y la ganadería de La Rioja. Unos daños que se venían produciendo de forma muy importante pero que se han intensificado de forma considerable estas tres semanas de prohibición de toda práctica cinegética.

Esta petición, que tiene cobertura legal en los artículos 54 y 78 de la Ley de Caza de La Rioja, propone que sean los guardas de caza o aquellas personas que realizan tareas de vigilancia en los cotos, quienes realicen las acciones de control de conejo y corzo, principalmente, y siempre que así lo autorice la consejería competente.

Además, la organización agraria también plantea que exista la posibilidad de que sea el propio agricultor afectado el que solicite los servicios de dicho personal de vigilancia habilitado. Por último, ARAG-ASAJA ha sugerido que estas autorizaciones expresas por daños agrícolas estén exentas del pago de la tasa correspondiente.