La organización agraria ha logrado bajar de 3 a 2 años el primer periodo del stock cualitativo y a 2,80% la ratio para la liberación del stock

ARAG-ASAJA ha apoyado, esta mañana, en el Pleno de Consejo en que se han aprobado las normas de la próxima vendimia, el acuerdo final adoptado por amplia mayoría, que incluye unos rendimientos del 110% de vino amparado, más otro 8% de entrada en bodega en forma de stock cualitativo.

En el marco de la reunión, han sido tenidas en cuenta y apoyadas las propuestas de ARAG-ASAJA de reducir de 3 a 2 años el periodo de funcionamiento del stock cualitativo porque “aunque puede suponer una buena herramienta para el beneficio colectivo e individual de los viticultores” la organización agraria “cree prudente reducir el periodo de prueba para comprobar su eficacia”. Si la nueva medida que se pone en marcha aportaría los beneficios que se esperan de ella, ARAG-ASAJA apoyaría su continuidad. Asimismo, la organización agraria ha logrado que se reduzca del 2,85%, propuesto por las bodegas, al 2,80% la ratio para la liberación el stock (que es la ratio que relaciona existencias de vino con ventas), con el fin de reducir la tensión sobre los precios y favorecer al viticultor.

El apoyo de ARAG-ASAJA al 110% de entrada en bodega se ha basado en las previsiones que auguran los servicios técnicos del Consejo Regulador, que hablan de una ‘cosecha con buenas expectativas’, así como en la necesidad de vino que tienen las bodegas para hacer frente a los mercados.

En cuanto al 8% apoyado por la organización agraria para el stock cualitativo, considera que con este porcentaje podrán beneficiarse, por un lado, los agricultores que hayan tenido una merma por debajo del rendimiento amparado; en segundo lugar, las bodegas que quieran mejorar la calidad de sus vinos con las partidas procedentes del stock y, finalmente, todo el sector cuando necesite disponer más vino en el mercado.

Finalmente, ARAG-ASAJA considera beneficioso haber alcanzado este acuerdo con el apoyo mayoritario del sector y para que el viticultor conozca, con la mayor antelación posible, cuáles son las normas de campaña.