La organización agraria ha pedido una reunión a la Consejería de Agricultura para conocer cómo se ha determinado la horquilla del precio medio percibido por el agricultor el año pasado y que ayer publicó su departamento

ARAG-ASAJA ha asegurado hoy que “no le salen las cuentas” con el precio medio percibido por el agricultor por las uvas del pasado año, tras conocer la actualización de costes y precios que ha publicado la Consejería de Agricultura con respecto a 2020. Por ello, la organización ha anunciado que ha pedido a la consejera de Agricultura una reunión para conocer cómo se ha determinado la horquilla del precio medio percibido y qué muestra se ha llevado a cabo.

Cabe recordar, que Agricultura avanzó ayer que el precio medio percibido por el agricultor el año pasado por la uva tinta se situó entre 0,62 y 0,67 euros por kilo, mientras que en el caso de las blancas, el precio osciló entre 0,50 y 0,56 euros.

Unos precios, añade ARAG-ASAJA, que no solo se “sitúan por debajo de los costes de producción que también ha actualizado la consejería, sino que además no se corresponden con la mayor parte de las operaciones que se cerraron la pasada campaña donde se constata una caída del precio de la uva de más de un 25%”.

“Lamentablemente, y aunque no nos salgan las cuentas, lo que en líneas generales concluye la actualización de estos datos es que el viticultor ha sido quién más ha sufrido la crisis del Covid-19 ya que se ha demostrado la falta de proporcionalidad que existió el año pasado entre la caída de ventas y el precio de la uva que han cobrado los viticultores de Rioja”.

Una situación “inadmisible” que la organización viene alertando y denunciando y por la que una vez más solicita a las administraciones públicas implicación para que velen por la efectividad y el cumplimiento de estos contratos e insten a las bodegas a pagar la uva a precios dignos, en cumplimiento de la ley de la Cadena Alimentaria.

Por último, ARAG-ASAJA ha señalado que la recuperación del precio de la uva tendrá que ser el principal objetivo de la Organización Interprofesional del Vino de Rioja para los próximos cuatros años.