La organización agraria exige al Gobierno de España que incluya a los profesionales, especialmente a los jóvenes recién incorporados, en el reparto de autorizaciones para 2017

28 de diciembre de 2016.  ARAG-ASAJA ha valorado negativamente los criterios de reparto de las nuevas autorizaciones administrativas de viñedo cuyos beneficiarios se han publicado hoy en el Boletín Oficial de La Rioja (BOR).

Tal y como avanzó la organización agraria en agosto de 2015 tras la publicación del Real Decreto que regulaba el potencial de producción vitivinícola, los criterios que establecía el Gobierno de España eran poco ambiciosos y de nulo apoyo a los agricultores profesionales.

Así lo constató posteriormente ARAG-ASAJA, en la primera convocatoria que se realizó en marzo de este año, tras la entrada en vigor de la actual OCM del Vino que pone fin a los derechos de plantación y en la que se presentaron 1.184 solicitantes, de las que más de la mitad eran jóvenes no profesionales. Un reparto que, además, excluyó a los jóvenes viticultores profesionales que se instalaron en 2015 con viñedo, algo que es inadmisible para ARAG-ASAJA.

Confirmadas estas sospechas con los beneficiarios publicados hoy en el BOR, ARAG-ASAJA reitera su solicitud de cambio en los criterios de concesión de las autorizaciones de viñedo al Ministerio de Agricultura para la próxima convocatoria en 2017.

Asimismo, ARAG-ASAJA recuerda al resto de organizaciones que ha sido la única organización profesional agraria de La Rioja que discutió la modificación de los criterios de reparto en una reunión con el Ministerio el pasado día 12, tras la que consiguió que éste considere la necesidad de modificar los actuales criterios. Además, ARAG-ASAJA critica al resto de organizaciones agrarias que si por su voto fuese, hubiesen provocado la plantación este año en Rioja de 3.500 hectáreas de viñedo.

En concreto, ARAG-ASAJA reclama al Ministerio la modificación de los criterios en los siguientes términos:

1.- Incluir como criterio de admisibilidad la capacidad y competencia de profesionales adecuadas. Entre estos se encontrarían los jóvenes que se instalen en el marco de los programas de Desarrollo Rural.

De esta forma, el reparto se dirigiría a las explotaciones profesionales, con la suficiente experiencia, mejorando así su competitividad y el mantenimiento del tejido rural.

2.- Dada la inadecuación del actual criterio de prioridad referido a los nuevos jóvenes viticultores se propone su modificación reconociendo como jefe de explotación para aquellos que deseen acogerse a dicho criterio de prioridad a aquellos que se acojan a la medida de incorporación de jóvenes de los programas de Desarrollo Rural.

3.- Incluir como criterio que se consideren prioritarias a aquellas explotaciones vitícolas que en el momento de presentación de la solicitud se ajusten a unos umbrales determinados. De este forma se priorizarían las explotaciones vitícolas que cuentan con experiencia y medios suficientes permitiendo en paralelo un reparto más equitativo.

En definitiva, se trataría de corregir la problemática ocasionada en esta primera convocatoria mejorando la valoración de la viticultura profesional y favoreciendo un reparto más igualitario, lo cual es clave tanto para garantizar el futuro del sector como el desarrollo rural de nuestra región.

Además, de mantenerse los actuales criterios para la próxima convocatoria de 2017, hemos requerido a la Consejería y al Ministerio que establezca elementos de control adicional para poder así comprobar con mayor eficacia el cumplimiento de condiciones como la de jefe de explotación que deberá cumplir en el mismo momento de la solicitud condiciones como la disponibilidad de contratos de arrendamientos liquidados y alta en el régimen especial agrario de la seguridad social, en ambos casos con fecha anterior a la de la solicitud de las nuevas autorizaciones administrativas.