La organización exige de nuevo al Ministerio que tenga en cuenta al sector profesional vitícola en el reparto de nuevas plantaciones para 2017

ARAG-ASAJA reivindica el importante papel que jugó en el acuerdo de limitación de plantaciones de viñedo que suscribió votando a favor de la contención del incremento de potencial productivo en Rioja de 387 hectáreas anuales, revisable a partir de este año en función de las ventas de vino. De no haber alcanzado ese acuerdo, aprobado por la mayoría del sector con 163 votos a favor, de un total de 200, hubiera provocado la plantación este año en Rioja de 4.500 hectáreas de viñedo.

Parece ser que la memoria juega malas pasadas a aquellos que votaron en contra de este crecimiento limitado: Uagr, Uaga, Uagn, Upa, Ehne, Araex y Abra y ahora salen a la palestra pidiendo incluso que se paralicen las nuevas plantaciones. ARAG-ASAJA les recuerda, primero, que de no haberse alcanzado un acuerdo de limitación de plantaciones que ellos mismos votaron en contra en nuestra Denominación se hubieran plantado 4.500 hectáreas de viñedo indiscriminadamente y segundo,  que en la reunión que el Ministerio mantuvo con el sector el pasado 12 de diciembre para abordar y discutir la modificación de los criterios de reparto de nuevas plantaciones ARAG-ASAJA fue la única organización profesional agraria riojana que llevó los deberes hechos y solicitó la urgente modificación de éstos, consiguiendo el apoyo del Ministerio para cambiarlos de cara a próximas convocatorias. Pero ahora a aguas revueltas ganancia de pescadores.

Tal y como avanzó la organización agraria en agosto de 2015 tras la publicación del Real Decreto que regulaba el potencial de producción vitivinícola, los criterios que establecía el Gobierno de España eran poco ambiciosos y de nulo apoyo a los agricultores profesionales. Desde entonces la organización ha trasladado en varias ocasiones, a través de reuniones de trabajo e incluso a través de diferentes escritos, al Ministerio la necesidad de modificar estos criterios de reparto por ser injustos y perjudicar a la viticultura profesional, provocando desequilibrios y olvidándose de los jóvenes que se instalan en el seno de una explotación vitícola.

ARAG-ASAJA vuelve a reclamar al Ministerio, ante la Conferencia Sectorial de mañana en la que analizará con las comunidades autónomas el reparto de nuevas plantaciones de viñedo para 2017,  la modificación de los criterios en los siguientes términos:

1.- Incluir como criterio de admisibilidad la capacidad y competencia de profesionales adecuadas. Entre estos se encontrarían los jóvenes que se instalen en el marco de los programas de Desarrollo Rural.

De esta forma, el reparto se dirigiría a las explotaciones profesionales, con la suficiente experiencia, mejorando así su competitividad y el mantenimiento del tejido rural.

2.- Dada la inadecuación del actual criterio de prioridad referido a los nuevos jóvenes viticultores se propone su modificación reconociendo como jefe de explotación para aquellos que deseen acogerse a dicho criterio de prioridad a aquellos que se acojan a la medida de incorporación de jóvenes de los programas de Desarrollo Rural.

3.- Incluir como criterio que se consideren prioritarias a aquellas explotaciones vitícolas que en el momento de presentación de la solicitud se ajusten a unos umbrales determinados. De este forma se priorizarían las explotaciones vitícolas que cuentan con experiencia y medios suficientes permitiendo en paralelo un reparto más equitativo.

Además la organización solicitó a la Consejería y al propio Ministerio la necesidad de establecer elementos de control adicional para poder comprobar con mayor eficacia el cumplimiento de condiciones como la de jefe de explotación, requiriendo desde el mismo momento de la solicitud el cumplimiento de condiciones como la disponibilidad de contratos de arrendamientos liquidados y alta en el régimen especial agrario de la seguridad social, en ambos casos con fecha anterior a la de la solicitud de las nuevas autorizaciones administrativas. De esta forma, se priorizarían las explotaciones vitícolas, que cuentan son experiencia y medios suficientes, permitiendo un reparto más equitativo, lo cual es clave tanto para garantizar el futuro del sector como el desarrollo rural de nuestro país.