El próximo 27 de diciembre los remolacheros están llamados a manifestarse ante la fábrica de Azucarera, en Miranda, para protestar por su decisión unilateral de rebajar 6,5 € por tonelada, su precio para la próxima campaña.

Esta bajada supone un recorte de más del 20 % del precio que venía aportando la industria y que, a pesar de los acuerdos suscritos entre productores e industria en la mesa nacional de la Interprofesional de la remolacha, ha decidido modificar por su cuenta, poniendo en cuestión la continuidad de este cultivo.

El sector remolachero se vio sensiblemente afectado por la desaparición de las cuotas de azúcar, en 2017, con las que vio amenazado su futuro. Ahora se añade esta decisión de Azucarera, de bajar el precio “por la bajada de la cotización de esta materia prima”, ha justificado; sin embargo, esta decisión no ha sido adoptada por toda la industria, lo que genera desconfianza respecto a los motivos reales de Azucarera. Además, su rentabilidad  no sólo depende de su producción sino también de las ayudas procedentes de la PAC y del Acuerdo Marco Interprofesional de la Remolacha,  que finalizará el próximo año, y aún se desconoce si se renovará y en qué condiciones para los productores.

ARAG-ASAJA seguirá defendiendo a este sector, que ha demostrado su profesionalidad y su esfuerzo con la acometida de inversiones y de proyectos de investigación que han dado como resultado unos extraordinarios rendimientos en cantidad y calidad de este cultivo. En este sentido, anima a los remolacheros, resto de agricultores y sociedad en general, a que acudan ala concentración del 27 de diciembre.