ANGEL-CABEZONFruticultor de Rincón de Soto

“Los bajos precios de la fruta no nos dan margen de beneficio; cubrimos justo los gastos de producción”

2 de abril de 2014.-Ángel Cabezón es un fruticultor de Rincón de Soto, cuna de nuestra reconocida Denominación de Origen Protegida, Peras de Rincón. Es el representante de frutas en ASAJA y tiene una explotación en la que cultiva cerezos, melocotones para la industria, pera conferencia y williams y algo de viña. Las frutas, junto con las hortalizas, suponen un 20 por ciento de la producción agraria riojana. Destaca sobre todo la presencia de las peras, de las que La Rioja dispone de más de 2.500 ha, 701 incluídas en la DOP Peras de Rincón de Soto, 460 ha de manzano, 573 ha de melocotonero, 566 ha de ciruelo y 10.117 ha destinadas a otros frutales como nectarina, albaricoque o kiwi.

¿Cómo está el sector frutícola riojano?
El sector está mal, los bajos precios y el encarecimiento de los tratamientos, gasóleo, etc., hacen que las explotaciones frutícolas no sean rentables. Debido a la crisis, la fruta se ha convertido en los hogares en un artículo de lujo, por lo que su consumo se ha reducido o suplantado por el de productos de primera necesidad. Llevamos unos años económicamente difíciles, la gente no tiene dinero y se limita a comprar lo necesario, y el que sí que tiene lo guarda porque no sabe qué puede pasar. Además, cada vez la industria y el almacén nos ponen más exigencias para comprarnos los productos. Nos hacen tener una serie de parámetros con los que el agricultor tiene que cuidar exhaustivamente sus frutas porque si se excede en riego o le viene la fruta con un calibre no estipulado se queda en el árbol o directamente va a zumo, cobrando por ello tan sólo 10 céntimos. Además, aunque los frutales son explotaciones de regadío, también ha hecho mella la sequía incrementando los costes de producción. Al no llover hay que regar más y pagar por ello añadiendo el incremento del coste de la luz, en el caso de ser el motor eléctrico, y del crudo, en el caso de ser de gasóleo.

¿Cómo afecta al sector la entrada de productos de países terceros?
La competencia de productos de terceros países ha existido siempre, este hecho es algo con el que convivimos y nos hace daño y ahora más con el acuerdo de la Unión Europea con Marruecos, pero yo creo que gracias a la calidad de nuestros productos podemos ganar esta batalla.

Debido a la crisis, la fruta se ha convertido en los hogares en un artículo de lujo

Hace unos días la DOP Peras de Rincón publicó el aumento de ventas en un 41% por ciento ¿sigue siendo, en estos momentos, la pera el cultivo más rentable dentro de la agricultura?
En la pera pasa como en el vino. Han existido años de buenos precios en los que se ha liquidado a 50 céntimos, el doble de lo que cuesta producirla, y se ha sacado bastante beneficio, pero llevamos tres años en los que no es rentable. La pera conferencia, por ejemplo, que es la reina de los frutales riojanos, se prevé que se liquide la campaña pasada entre 25 y 30 céntimos la que cuenta con denominación y la que no la tiene, viene a llevar una diferencia de 5 céntimos, es decir, este año vamos a cobrar las peras a lo que nos cuesta producirlas en el mejor de los casos. Hay que tener en cuenta que además de los tratamientos que tenemos que echar en los frutales, la mano de obra supone un coste económico muy importante y que dentro del precio final, no se incluyen las horas que el agricultor trabaja a costa de su sacrificio, ni lo que nos cuesta el seguro a los que lo hacemos. Las peras con DOP sí que han aumentado las ventas, hay ciertas frutas que a pesar del momento que vivimos se siguen consumiendo, pero a costa de reducir el precio que nos pagan a los agricultores. Si vas a un supermercado y tienes un vino Rioja al mismo precio que otro tipo de vino, pues comprarás un Rioja que te asegura calidad, en el caso de las peras igual. Se baja el precio y suben las ventas, pero las exigencias que nos imponen cada vez nos ahogan más.

Entonces, ¿cómo hace frente el agricultor a esta situación?
Ahora, cualquier subsector agrario está parecido. El sector primario es el primero en la cadena alimentaria pero el último en llevarse el beneficio. Los intermediarios son los que sacan tajada del precio final al que compra el consumidor, porque la diferencia entre origen y destino es abismal, sin embargo, al agricultor siempre se le reduce el beneficio. La crisis de precios del sector hortofrutícola agranda la brecha entre el campo y la mesa y la causa de este desplome es que hay gran parte de nuestros productos que se pagan hasta un 50 por ciento menos que hace un par de años. Ahora mismo, estamos tirando de los ahorros que tenemos pero ¿hasta cuándo van a durar? Así no podemos continuar, además esta situación no resulta nada atractiva para la incorporación de jóvenes o relevo generacional. La gente joven que parte de cero no tiene dinero para asumir tanto gasto y menos para incorporarse sabiendo que va a perderlo, o no va a sacar ningún beneficio.

Como representante sectorial de ASAJA ¿Qué medidas crees que pueden ayudar a paliar esta situación?
Necesitamos que se controle la subida de los inputs. Cuando la materia prima sube en los mercados, los que cargamos con esa subida somos los que consumimos. Los minerales, la potasa, etc., son materias de primera necesidad para poder producir alimentos, por lo que el Gobierno debería intervenir para evitar que suban tanto los precios o, en su defecto, intervenir para conseguir bajarlos. En cuanto a las subvenciones, el Gobierno debe mantenerlas, especialmente la ayuda de los seguros agrarios. Si se reduce la subvención, sube la prima, por lo que la gente va a decidir no contratarlos. Y sobre todo, se deben incentivar los apoyos para la incorporación de jóvenes a la agricultura, porque son el futuro y la garantía para que la actividad continúe.