Juan LuisAgricultor de Uruñuela

“Donde hay agua, hay vida, y la falta de ésta puede suponer el abandono de las tierras”

2 de mayo de 2013.-Juan Luis Martínez hace balance de lo que llevamos de año hidrológico, de septiembre a septiembre. Después de una importante sequía y aunque las precipitaciones registradas sean abundantes y garanticen el suministro de agua, “la cosa cambia con el uso agrícola”, explica este agricultor de Uruñuela.

¿Cómo ha ido el año hidrológico?
Después de la sequía que hemos padecido, las aguas y nieves caídas este año son muy positivas y las previsiones para el año hidrológico son buenas, pero siempre hay que andar con cautela. Yo creo que, a pesar de las precipitaciones caídas en primavera, algunos cultivos como la viña, en las zonas más secas, se terminarán regando. Llevamos dos años con lluvias casi inexistentes y la tierra necesita agua, pero absorbe lo que puede, no toda la que cae. Hasta ahora ha llovido mucho y los pantanos están llenos, incluso se está desembalsando agua por precaución, pero para el sediento campo lo ideal es que la lluvia caiga paulatinamente.

¿Cómo ha afectado a las labores del campo?
Las ha retrasado, la siembra de patata, por ejemplo, la recogida de remolacha o los tratamientos de cereal y viña, entre otros. También ha beneficiado de forma considerable a los pastos. El agua siempre hay que verla como un beneficio, nunca como un perjuicio, y tenemos que concienciarnos de que es un bien escaso y por tanto no hay que gastar ni derrochar gratuitamente, puesto que si lo hacemos podemos tener problemas en el futuro.

¿Qué medidas se pueden tomar?
El agua hay que guardarla cuando hay. Ahora, por ejemplo, que la tenemos, sólo debe desembalsarse el caudal ecológico. Habría que hacer una previsión a más largo plazo para no pasar necesidades. En el Plan Hidrológico ya nos han reducido el caudal de riego por municipios, de 0,85 litros por segundo por hectárea y por temporada actual, ha pasado a 0,35. Tenemos menos agua adjudicada, por tanto tenemos que administrarla mejor, por eso es muy importante la modernización de los regadíos. Hay que modernizar los regadíos,  puesto que revaloriza la tierra, pero sobre todo en las zonas con menos recursos hídricos, puesto que están más castigadas y necesitan desarrollar proyectos que subsanen este problema.

Lo ideal para el campo es que la lluvia caiga paulatinamente

¿Crees que los regadíos benefician al agricultor?
Estoy convencido de que sí. Invertir en un regadío, aunque sea a 25 años, es invertir en futuro. Quien entre a formar parte de los regadíos tendrá una solución y quien no lo haga tendrá un problema. Donde hay agua hay vida, y la falta de ésta puede suponer el abandono de las tierras. Hay gente que piensa que es mejor arrancar y plantar de nuevo una viña, por ejemplo, antes que invertir en un regadío para salvarla. Esa idea es la que, en mi opinión, debemos eliminar, puesto que aunque la viña sea nueva, el problema persiste. Tenemos que prever a largo plazo y no por ello tener que gastar mucho dinero, se pueden poner aspersores, no tiene por qué ser riego por goteo.

¿Nos puedes explicar qué acciones estáis realizando en tu zona para gestionar mejor el agua?
En la actualidad somos dos comunidades generales, los dos canales de ambas márgenes del Najerilla, derecha e izquierda, y vamos a unificarnos en  una sola común para ambos. De tal forma que, en un año seco,  cuando una parte no necesite el agua y la otra sí, que pueda utilizarla eliminando los trámites burocráticos necesarios para llevar a cabo esta petición. Es importante que cuando se acabe el año hidrológico en septiembre los canales contengan el mínimo exigible, las cavas se queden secas y los ríos deben tener sólo el caudal ecológico, siempre y cuando no llueva más y por seguridad sea necesario desembalsar. El agua como el dinero, hay que ahorrar cuando se tiene y aún nos queda mucho año.