OLYMPUS DIGITAL CAMERA

     Agricultor de Tricio y Presidente de la IGP Pimiento Riojano

“La calidad del pimiento esta campaña ha sido excepcional”

Las lluvias del invierno en la siembra y el sofocante calor de mayo, cuando el cereal está en plena fase de crecimiento, han ocasionado descensos de hasta un 30 por ciento en Rioja alta

Los pueblos en otoño huelen a conserva, especialmente en la zona de Nájera, donde el pimiento es el gran triunfador de la huerta riojana. Este producto no destaca por su cantidad, el número de hectáreas destinadas a su producción en La Rioja tan sólo asciende a 155 hectáreas, sino que lo hace por su alta calidad, dando lugar a una de las 26 marcas amparadas por la Consejería de Agricultura en nuestra comunidad, la IGP Pimiento Riojano, que limita más aún su superficie (19,5 has) y da más valor a su producto, con una variedad oriunda de nuestra comunidad “Najerano”,  que cuenta con unas características organolépticas muy concretas, un sabor inconfundible y un cuidadoso proceso de embotado. El pimiento es uno de los cultivos más representativos de nuestra cultura agraria y rural.

La IGP Pimiento Riojano  se cultiva en los valles de Rioja Baja, Media y Alta, con la variedad “Najerano” casi en exclusiva. Este pimiento se distingue por sus condiciones organolépticas, resultan finos y agradables al paladar y pueden ser de color rojo intenso o entreverado.

Jesús Martínez Nalda, presidente de la IGP tílda de excepcional la campaña 2015, aunque de menor producción puesto que en la zona de Leiva, la piedra aminoró la cosecha.

Aún sin datos oficiales, se estima que esta campaña se hayan alcanzado  las 20 toneladas por hectárea (390.000 kilos), ligeramente superior a la pasada con 340.680 kilos. De esta producción el 80 por ciento se destina a conserva y el 20 por ciento se vende en fresco.

-¿Cómo ha ido la campaña?

Este año el clima nos ha acompañado en la recogida, aunque las altas temperaturas en el mes de julio y comienzos de agosto propiciaron una  maduración temprana, lo que como ha ocurrido con la viña, adelantó la recogida, pero en general la cosecha ha sido muy buena en calidad y en cantidad, recogiéndose 390.000 kilos. Esta percepción no puede extenderse a toda la IGP, ya que la tormenta de granizo que cayó a finales de agosto mermó la producción en Leiva, pero yo creo que este año la calidad ha destacado por encima de todo, ya que al final se recogió más cantidad de la que se preveía tras la piedra. Jamás he visto unos pimientos tan buenos como esta campaña.

-En cuanto a comercialización, ¿dónde se consume más pimiento?

Estamos notando una alta demanda en la venta de este producto, que normalmente se comercializa asado, siguiendo un cuidado proceso de elaboración, sin sumergirse en agua y envasado en su propio jugo, con unas normas de calidad muy estrictas. Pero no es en nuestra comunidad donde más consumidores tenemos, es fuera de La Rioja, principalmente en el País Vasco, aunque vendemos en toda España y hemos empezado a exportar algo. El precio del  pimiento con IGP  se mueve sobre el euro el kilo.

-¿Cuál es la problemática de este sector?

Pues en el pimiento como ocurre en el resto de los productos del sector primario, tenemos un margen de beneficio muy corto, los precios entre origen y destino son abusivos, necesitamos más ayudas para fomentar el sector y también un mayor control en la entrada de productos de terceros países, más inspecciones y una legislación más estricta. Además necesitamos impulsar el cultivo entre la gente joven, motivarla.

En nuestro caso concreto también contamos con un problema concreto que es la venta fraudulenta y la economía sumergida, hay gente a la que cesan de otras actividades, están parados o mismamente jubilados, que nos hacen competencia desleal. Debería existir una mayor implicación por parte de las administraciones para atajar este problema, hay que recordar que hay unas normas que hay que cumplir para ofrecer calidad.