A sus  32 años, Jorge lleva ya 6 años en la agricultura. Este joven, natural de Tricio, optó por quedarse en el campo con su padre y recoger su testigo.  No parte de cero, cuenta con una explotación orientada principalmente a la viña y al cereal.

¿Por qué decidiste dedicarte a la agricultura?

Yo estudié un grado medio de Mecánica y estuve ocho años trabajando el sector del aluminio en Nájera pero debido a la crisis la actividad de la empresa empezó a descender y a prescindir de su plantilla, echándonos a casi todos. Entonces empecé a buscar empleo y enviar curriculums a diferentes sitios. También echaba algún jornal en el campo para algún amigo.

Empezó a rondarme la idea de dedicarme a la agricultura y se lo comenté a mi padre, que es agricultor de toda la vida, le dije que me encargaría de la explotación familiar, que consta de viña y cereal y, como es un trabajo que lo he mamado, la idea me gustó.

Después de seis años sigo pensando que mi vida está encaminada con la agricultura, me gusta, me ilusiona, ahora no me imagino en otro sitio. Aquí soy mi propio jefe, aunque también tiene sus inconvenientes, siempre estás mirando al cielo, trabajas todos los días del año, es muy diferente a trabajar para otro pero me siento contento con mi trabajo.

¿Cuáles fueron  los principales problemas que encontraste cuando te instalaste?

Pues problemas no es que encontrase porque yo me instalé con la explotación de mi padre pero sí que la burocracia que hay que seguir te vuelve un poco loco, me imagino que como los jóvenes que se instalan hoy, la cantidad de papeles que hay que hacer es una tortura.

¿Qué cuestiones destacarías como más positivas y negativas con respecto al proceso de instalación?

Pues como positiva la ayuda que te dan, que sirve para poder comprar maquinaria y modernizar la explotación que has adquirido y, como negativo, la dificultad que tienes para el acceso a la compra de tierras.

¿Después de unos años de instalación hay algo que sabiéndolo ahora lo hubieras hecho diferente desde el principio?

La verdad es que yo no he encontrado dificultades para instalarme, no partía de cero. Sí que es cierto que no me había dedicado al campo pero lo había vivido en mi casa. Los verdaderos problemas con los años son los mismos que el resto de agricultores, los precios de nuestros productos no son justos, y los gastos son cada vez mayores. En mi casa yo he visto cómo mi padre sacaba dinero para vivir del ganado, de la remolacha, del cereal, de la viña…, y ahora es una pena que todo vaya desapareciendo porque no sale rentable.

¿Cuál fue el papel de ARAG-ASAJA en tu proceso de instalación?

Fue importante desde el punto de vista administrativo ya que me informaron y gestionaron todos los papeles que tenía que hacer para poder instalarme. Posteriormente me han asesorado no sólo en el campo sino también con las distintas ayudas que he pedido: planes de mejora, PAC, etc. Yo en ARAG-ASAJA estoy contento.

¿Cuál crees que es el futuro de la agricultura?

Pues después de seis años lo veo un poco negro, no quiero ser pesimista y me gustaría dedicarme a esto toda la vida, poder aumentar la explotación y seguir viviendo en mi pueblo con los mismos quehaceres, pero la realidad de la agricultura es preocupante. Hay que ayudar a los jóvenes a seguir en el campo, a los que se instalan y a los que ya estamos; somos el futuro, pero para ello los precios deben ser justos, necesitamos ver rentabilidad en este trabajo para continuar.

¿Cómo crees que se puede mejorar la imagen del papel desempeñado por los agricultores y ganaderos?

El agricultor ofrece cada vez más una imagen de modernidad, se esfuerza por producir calida. Debe penalizarse la venta a pérdidas y acabar con ese margen en la venta de los productos que condena nuestro trabajo y beneficia al intermediario. Somos la base de la alimentación mundial y tenemos que ser reconocidos, no sólo entre nosotros sino también por las administraciones, que deben impulsar nuestros productos y no dejar entrar libremente los de los países terceros. Lo nuestro tiene que revalorizarse porque es de calidad y sigue unos controles exhaustivos.