Héctor Morales Gil, es un joven de 28 años que lleva tres al frente de una explotación avícola en Aldeanueva de Ebro. Conoce el agro por su padre, que es agricultor, no ganadero, pero cuenta con ascendentes familiares propietarios de granjas de pollos.

¿Cuál fue tu motivación para dedicarte a la ganadería?

Mi padre siempre se ha dedicado a la agricultura y es una cosa que me encanta. Yo estudié Magisterio, pero enseguida me di cuenta de lo complicado que sería encontrar un trabajo estable en ese sector y con la ayuda de la familia y de unos primos que ya tenían granja de pollos, me decidí por esto.

Te instalaste hace tres años, ¿cómo es tu explotación?

Tengo una granja de 1.920 metros cuadrados, con capacidad para 34.200 animales. Ahora se ha reducido el número de cabezas por superficie, ya que se busca un mayor confort de los pollos en este caso, y evitar las lesiones en las patas. Yo trabajo para Uvesa, una integradora de Tudela, ellos me traen los pollos recién nacidos y se los llevan una vez que creen que están listos.

La ganadería es un sector muy castigado y también muy esclavo, ¿tú crees que ha merecido la pena?

Si me preguntas ahora si ha merecido la pena, te contesto que sí, pero es verdad que hemos sufrido muchos imprevistos a la hora de realizar el proyecto y llevarlo a cabo, pero cuando ves entrar a los animales en la nave, se te olvida todo.

¿Cuál ha sido el papel de ARAG en tu incorporación?

Asaja te da unas facilidades increíbles, tanto a la hora de realizar el papeleo para solicitar la subvención, como a la hora de formarte con cursos y sobre todo en el día a día. Me gustaría desde aquí agradecérselo a Ulpiano, el veterinario de ARAG, que en mi caso me ha ayudado muchísimo y lo sigue haciendo.

Desde tu reciente incorporación y tu juventud, ¿cómo ves el sector?

Creo que es un sector muy profesionalizado, con grandes infraestructuras y mucha tecnología, lo que favorece mucho el bienestar del animal y la producción. Lo bueno que tengo en mi caso es que trabajo con una integradora que es la que me ayuda a solucionar ciertos problemas que suceden, pero sí que es verdad que yo hasta el momento no he sufrido ningún percance de importancia.

¿Qué perspectivas de futuro tienes? ¿Y el sector?

Mi futuro está aquí, siguiendo con mi granja y trabajando en el campo junto a mi padre porque he encontrado un trabajo que me satisface, aunque reconozco que a veces se valora poco. Espero seguir aquí por muchos años. Con respecto al sector, soy optimista, creo que el pollo es una carne con mucho consumo, sana y barata, que espero que continúe como lo está haciendo hasta ahora.

Cuáles son las principales demandas que haces a las administraciones y en concreto a la nueva Consejería de Agricultura?

La verdad es que la administración nos ayuda mucho con el tema de la subvención, ya que muy poca gente sería capaz de montar un negocio como este sin contar con esa ayuda, pero sí que es verdad que a veces deberían de facilitar un poco más las cosas para que la gente joven tenga más motivación a la hora de emprender, ya que eso genera riqueza en la comunidad.