sabino-junio-julio-2012Representante de Cereales en ARAG-ASAJA

“La campaña está siendo inferior a lo que apuntaban las previsiones debido a la falta de agua”

2 de junio de 2012.-Sabino Fernández es el representante de Cereales de ARAG-ASAJA. Este agricultor de Hormilla, cuenta con una explotación de cereal, viñedo y remolacha. Comenzamos una nueva campaña de cereal, muy desigual por toda La Rioja, debido principalmente a la sequía. Los precios, la subida de los inputs y la incertidumbre ante el nuevo escenario de la PAC, preocupan al sector.

¿Cómo se presenta la campaña cerealista este año?
A nivel regional, antes de entrar las cosechadoras al campo, estábamos hablando de unas pérdidas de producción en torno al 20-25 por ciento sobre la producción de un año medio. Sin embargo, una vez dentro las máquinas, estamos hablando de unas pérdidas de entre el 15 y 20 por ciento en Rioja Alta, un 50 por ciento en Rioja Media y un 60-70 por ciento en Rioja Baja. Estos resultados han sido consecuencia de la sequía atroz que hemos padecido en toda La Rioja, con más intensidad en las zonas de menos rendimiento. Los cereales venían buenos, pero la ola de calor de mediados de junio ha comprometido los pesos específicos que van a ser regulares, no buenos. Lo mismo ha pasado con las previsiones a nivel nacional, que la reducción de la campaña apuntaba a un 30 por ciento, pero, una vez comenzada, la disminución ha sido mayor.

En general, ¿cómo está el sector cerealista en La Rioja?
En nuestra comunidad se siembran en torno a 50.000 hectáreas, de las que 40.000 son de secano y el resto de regadío. Por cultivos, el trigo blando ocupa la mayor superficie, con más de 25.000 hectáreas, 13.000 de cebada y el resto, de maíz, triticale y avena. La situación, este año, está condicionada por la falta de agua y por su tardanza en llegar que, en zonas como en La Rioja Baja, no ha servido para ayudar a la cosecha. Si a esto le sumamos la incesante subida de los inputs y el resto de gastos a los que hay que hacer frente influirán negativamente en la producción, lo que está generando una honda de preocupación entre los 3.500 cerealistas de La Rioja, inscritos en la PAC. En cuanto a las perspectivas del mercado, son inciertas. Por una parte, hay quien piensa que va a ser alcista puesto que el crecimiento de la demanda y las reservas mundiales son insuficientes, haciendo que los precios sean mayores; sin embargo, otros apuntan a que puede ser bajista, dada la situación a nivel global. Aunque hay poca cosecha, a priori, los precios parece que se van a mantener con respecto a la campaña pasada, pero dependen de múltiples factores. En cuanto a la calidad de los cereales, el peso específico de esta campaña es regular; y en cuanto a niveles de proteína y calibre, aún hay que esperar, pero previsiblemente se estima que sea más baja.

La Rioja destaca por la producción de trigos de media fuerza, tipo Nogal o Soissons

¿Se puede considerar el cereal un cultivo rentable?
En los últimos años no ha sido el peor cultivo, pero al encarecerse tanto los inputs, fertilizantes, gasóleos, herbicidas, fungicidas, maquinaria…, en torno a un 20-30 por ciento en los últimos años, y darse condiciones meteorológicas adversas, estos factores han repercutido negativamente en la rentabilidad del cultivo.

¿Qué variedades se siembran en La Rioja y cuáles son sus propiedades?
La Rioja destaca fundamentalmente por la producción de trigos de media fuerza tipo Nogal o Soissons. Comparada con el resto de regiones, La Rioja es una zona de reconocido prestigio para este tipo de trigos, dada la alta calidad que ofrece nuestra tierra. También destacamos los trigos mezcla, tipo Andalou, Paledor, Craklin, Cezzane, que son de calidad panadera cuando las circunstancias son buenas y si no lo son, se destinan a pienso. Ahora se empieza a sembrar algo más de Berdum, que es un trigo con unas propiedades harineras muy interesantes, pero con un comportamiento irregular. En cuanto a las cebadas, tenemos de dos tipos, las especies de invierno, como la Meseta y la Carat, que se siembran en zonas de escasa superficie y que serán las que este año menos acusen la sequía de junio. Y por otro lado, y dada la proximidad de la industria cervecera a La Rioja, que está en San Adrián (Navarra), contamos también con las cebadas malteras como Clairon, Traveller, Salamadre, Shakira, Pewter.

¿Qué pide ARAG-ASAJA para mejorar el sector?
En general, desde ARAG-ASAJA solicitamos una intervención urgente por parte de las administraciones para controlar la incesante subida de los inputs. Se debería fijar un techo para estos elementos, sobre todo cuando los precios de venta del cereal bajen demasiado, ya que esta será la única vía para garantizar la rentabilidad de este cultivo. Además necesitamos saber cuánto antes en qué escenario se mueve la PAC, necesitamos saber las hectáreas admisibles, el importe que se va a cobrar, si se va a establecer una rotación de cultivos que en nuestra comunidad difícilmente vamos a poder cumplir, en definitiva, existen muchas dudas.

Y ¿qué se podría hacer en La Rioja?
En La Rioja pedimos dos cuestiones muy concretas a la Consejería de Agricultura. Por un lado, que vuelva a colaborar con la organización en la siembra de campos de ensayo y por otro, que vigile, controle y sancione el tráfico de semilla certificada. Con los resultados de los campos de ensayo, conseguiríamos obtener y por tanto sembrar unos cereales adaptados a cada zona de nuestra comunidad, ya que aunque La Rioja es pequeña hay una gran diversidad de tierras y clima. En este sentido, la administración regional debería volcarse más y emplear los medios necesarios, humanos y técnicos en la realización de estos estudios. Por otra parte, la Consejería tiene que vigilar, controlar y sancionar a todo aquél que trafique con semilla certificada, ya que esto perjudica seriamente al sector, tanto productor como comercializador, puesto que no se sabe lo que se vende ni lo que se compra. La semilla certificada es muy importante para obtener buena calidad en los cereales, sigue unos controles exhaustivos y cumple unos requisitos estrictos. En este sentido, ARAG-ASAJA hace un llamamiento a la industria, que debe saber de antemano lo que pide al agricultor, trigos de fuerza, extensibles, … y pagar en base a unos criterios de calidad, la diferencia de precio.