En un año hidrológicamente difícil debido a la sequía que padece toda Europa, Bruselas ha anunciado que apoyará a los agricultores y ganaderos, para paliar la escasez de agua, con el aumento de los topes máximos para los anticipos de la PAC. Se trata de una medida de apoyo que no lleva vinculado ningún tipo de presupuesto.

En concreto, los agricultores europeos podrán recibir un mayor porcentaje de sus anticipos en concepto de pagos directos y de desarrollo rural, que se podrá cobrar a partir del 15 de octubre. Se trata de un adelanto de hasta el 70 por ciento en los pagos directos y un 85 por ciento en los pagos de desarrollo rural.

Resulta una medida teórica y poco novedosa, que no aborda el problema recurrente y estructural que supone la sequía, especialmente en el sur de Europa.  En este sentido, ARAG-ASAJA recuerda a la Comisión Europea que, para mantener la rentabilidad del sector, resulta imprescindible dotar a la nueva PAC de un presupuesto más ambicioso, que esté a la altura de los desafíos ambientales a los que se enfrentará el sector durante los próximos años.