ARAG-ASAJA, UAGA, AIRA, UCAG y Cooperativa El Cierzo han mostrado su disconformidad con los modelos de contratación presentados por la industria, que pretende que sea el agricultor quien soporte la bajada del precio del azúcar

ARAG-ASAJA, UAGA- Álava, AIRA-Confederación de Remolacha, UCAG y Cooperativa El Cierzo, han presentado esta mañana, ante AB Azucarera Iberia una contrapropuesta de precios para las próximas dos campañas remolacheras de 2020/2021y 2021/2022 cuya entrega se realizaría en la planta de Miranda de Ebro. El colectivo remolachero, muestra así su disconformidad con los modelos de contratación presentados por la industria, que centran en un precio base por tonelada que no llega a cubrir los costes de producción que tiene el agricultor.

Recientemente, AB Azucarera Iberia hacía partícipe al sector de los precios estipulados para las dos próximas campañas, fijando el precio base en 26 euros por tonelada y un complemento en función del precio del azúcar en Europa, que se empezaría a pagar cuando éste se encuentre por encima de los 400 euros por tonelada. Valorando la situación que atraviesa el sector en los últimos años, con la eliminación de las cuotas de azúcar, la liberalización total del sector y la competencia en un mercado libre, estos colectivos remolacheros, que representan casi la totalidad de la remolacha entregada en la planta de Miranda de Ebro, no entienden la política seguida por Azucarera, que traslada la falta de rentabilidad actual de su actividad al eslabón más débil, que es el agricultor, pidiéndole que produzca a pérdidas, mientras que no se acordó del reparto de beneficios durante todos los años en los que el precio del azúcar ha estado alto.

Si analizamos los costes medios de producción de los agricultores de estos colectivos: labores, abono, semilla, herbicidas, mano de obra, arranque, carga, etc, el resultado obtenido superaría los 3.000 euros de costes por hectárea de remolacha. Teniendo en cuenta, que la media de producción de los remolacheros en las últimas campañas ronda las 94,50 toneladas de remolacha tipo por hectárea, multiplicado por los 26 euros fijados como precio base, resulta un déficit superior a los 543 euros, que el agricultor debe suplir con las distintas ayudas que percibe de las administraciones públicas.

El sector remolachero sigue apostando por este cultivo, muy arraigado en estas zonas del país, pero para ello exige un precio rentable para el cultivador, que cubra los gastos del cultivo y genere un beneficio razonable, empezando por un precio base adecuado a la materia prima, que es la remolacha, que cubra los costes de producción.

Por tanto, el sector productor, contraoferta la propuesta de Azucarera, basándose en datos reales, siempre y cuando las ayudas de las administraciones públicas por sembrar remolacha se mantengan. Para obtener rentabilidad, los colectivos remolacheros consideran que el precio base debería fijarse en 30 euros por tonelada, en el caso de que el compromiso del agricultor sea de un año, incrementándose en un euro más si el compromiso asciende a dos campañas, más un complemento por azúcar que se desencadenaría en el caso de que el precio del azúcar en Europa supere los 400 euros por tonelada y que permitiría alcanzar un precio de 32 euros por tonelada de remolacha para un precio de 426,66 euros por tonelada de azúcar.

Con este modelo, el agricultor no produce su remolacha a pérdidas y tiene garantizado un beneficio mínimo, logrando hacer atractivo el cultivo dentro de las alternativas de regadío existentes en la zona de producción. Además, con esta propuesta la industria, también obtendría ganancias, ya que, se le proporcionaría un modelo de continuidad y estabilidad, asegurándole la materia prima a un precio razonable. Dada la necesaria programación de las próximas siembras por parte de los agricultores, se ha solicitado a Azucarera que ofrezca una respuesta sobre esta contrapropuesta a más tardar el próximo día 30 de septiembre.