Arag-Asaja recuerda que, desde que en 2013 se aprobase la Ley de Mejora de la Cadena Alimentaria, es obligatorio formalizar un contrato de compra-venta  antes de la entrega de cualquier producción agraria: uva, fruta, hortalizas, leche, animales… Este contrato debe especificar el precio de venta y las fechas de pago y, en caso de incumplir algunas de estas cuestiones, la Ley establece un régimen de infracciones y sanciones que penalizan a los operadores que incumplan la Ley.

En plena campaña de vendimia y de otras cosechas, la organización agraria constata y denuncia la falta de formalidad de algunos operadores que firman los contratos a posteriori, una vez  entregada la uva, la fruta o la almendra. En estos casos, el agricultor desconoce el precio y las fechas de pago en el momento de la entrega, lo que le deja en una situación de desamparo y a merced de unas prácticas abusivas, ilegales y nada éticas, que imponen algunos operadores.  

Los contratos son una reivindicación del sector para defender el eslabón más débil de la cadena y son imprescindibles para garantizar la renta de los agricultores y ganaderos. Por tanto, Arag-Asaja anima a los agricultores que se encuentren en estas situaciones de desamparo, que las den a conocer para denunciarlas ante la AICA (Agencia de Información y Control Alimentarios) y poner fin a su práctica.