Los daños en frutales que provocaron las tormentas con granizo la semana pasada en Rioja Baja han puesto de manifiesto la importancia del seguro agrario, casi la única herramienta que tiene el sector para afrontar los riesgos que implica un clima cada vez más extremo y variable.

Para ARAG-ASAJA, mejorar la política de seguros agrarios, principalmente dirigido a los profesionales del campo, es una prioridad. Para ello, viene defendiendo un incremento continuado del presupuesto destinado a su financiación con el objetivo de recuperar, al menos, las cifras con la que esta política nacional llegó a estar subvencionada (320 millones de euros, un 35% más que ahora).

Hasta el momento, la falta de compromiso que está demostrando el Ministerio de Agricultura al pasar por alto sus competencias, a través de la Entidad Nacional Española de Seguros Agrarios (ENESA) ha supuesto incrementos generalizados en las pólizas de los agricultores.

Por este motivo, ARAG-ASAJA seguirá reclamando una mayor financiación para el seguro agrario, así como la revisión de cuestiones como la ampliación de cobertura de riesgos, los daños por fauna silvestre o la inclusión del riesgo de mildiu en las líneas de la uva de vinificación.