El próximo 12 de mayo entra en vigor la obligación en las empresas, y por tanto, también en las explotaciones agrarias, de garantizar el registro diario de la jornada laboral de los trabajadores asalariados en cumplimiento del Real Decreto-Ley 8/2019 de 8 de marzo.

Esto implica que los trabajadores deberán registrar su inicio y finalización de la jornada de trabajo sea cual sea su tipo de contrato y sin perjuicio de la flexibilidad horaria. Este registro podrá llevarse a cabo mediante cualquier sistema que pueda consultarse a posteriori, informáticamente o en papel.

En este sentido, el agricultor o ganadero tiene la obligación  de conservar los registros, al menos, durante 4 años, manteniéndolos a disposición de los trabajadores, de sus representantes legales y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social durante ese periodo. La ausencia de este registro se considerará como un motivo de infracción grave tipificada, con  multas que van desde los 626 hasta 6.250 euros por explotación, que incumpla esta nueva obligación.