Las ayudas para la reestructuración y reconversión de viñedo se gestionarán, como el año pasado, en régimen de concurrencia competitiva, es decir, por puntuación en función de los criterios requeridos. Criterios como el tipo de agricultor: explotaciones prioritarias, titularidad compartida,  joven agricultor y, como novedad este año, agricultor profesional; por otro lado, según el objetivo de la operación puede ser cambio a variedad minoritaria, reducción del número de parcelas, cambio de variedad, de ubicación o de sistema, de vaso a espaldera. Aunque aún no se ha publicado la correspondiente convocatoria, los interesados en reconvertir o reestructurar su viñedo en los años 2021 ó 2022 y que quieran solicitar esta medida,  pueden acudir ya a cualquier oficina de ARAG-ASAJA a grabarla, a la espera de ser efectiva una vez que se publique la convocatoria,  que contará con un mes de plazo para registrarla.

La organización informa que, dentro de las medidas subvencionables, figurarán el arranque, la desinfección del suelo, la preparación del terreno, el despedregado, la nivelación, la planta, la plantación, el material de emparrado e incluso la pérdida de renta durante el tiempo que tarda el viñedo nuevo en entrar en producción. Asimismo recuerda que el solicitante de la ayuda tiene que ser el cultivador de la superficie que se va a reestructurar o reconvertir en el momento de la presentación de la solicitud, o haber solicitado las modificaciones necesarias en el registro de viñedo, al menos, un mes antes de la solicitud de ayuda.  En el caso de que el solicitante no sea agricultor profesional o no sea explotación prioritaria, sólo podrá pedir ayuda por acciones que se puedan  justificar mediante facturas, ya que no se pueden justificar gastos por contribución en especie.

Para ampliar la información sobre las novedades de esta ayuda o tramitar la solicitud, el agricultor puede acudir a la oficina de ARAG-ASAJA más cercana.