Las conclusiones del informe que el Consejo de Agricultura de la UE encargó al  grupo de expertos de Alto Nivel sobre el futuro del sector remolachero resultan decepcionantes ya que, lejos de aportar soluciones útiles, se quedan sólo en buenas intenciones.

Este documento reconoce y diagnostica los problemas de un sector sumido en la mayor crisis de precios de su historia, pero carece de soluciones reales. Se pierde en propuestas bienintencionadas, como que hay que conseguir transparencia en los mercados o mejorar la posición en la cadena de valor pero sin aportar el modo de lograr estos objetivos, en un escenario complejo desde la liberalización de cuotas del azúcar. ARAG-ASAJA no entiende que se encargue un informe para contribuir a sostener un sector y las conclusiones cuestionen hasta que la ayuda asociada distorsiona el mercado porque el sector tiene que adaptarse por sí mismo a la nueva situación, o que se critique que algunos países, como España, hayan permitido los neonicotinoides por no existir alternativa agronómica a su uso.

La organización considera que este grupo de expertos se olvida de la importancia del sector remolachero para el entramado social y generador de empleo en las zonas rurales, por lo que exige a los gobiernos, europeo, nacional y regional, la defensa de su continuidad con medidas reales y audaces que atajen el problema existente.