Según Agroseguro, los daños de las últimas tormentas en el campo han afectado a más de 13.000 hectáreas de cultivo con una pérdida económica estimada es más de 10 millones de euros. Cifras que vienen a confirmar que cada año se están registrando episodios tormentosos de mayor intensidad, con más superficie siniestrada, y en fechas más tempranas.

Ante estas circunstancias, y dado que el seguro agrario es casi la única herramienta que tiene el sector para afrontar los riesgos que implica un clima cada vez más extremo y variable, ARAG-ASAJA cree que la Administración debería aumentar la subvención al seguro agrario porque está convencido que, a la larga, el aumento de siniestros encarecerá las pólizas.

Para ello, viene defendiendo un incremento continuado del presupuesto destinado a su financiación con el objetivo de recuperar, al menos, las cifras con la que esta política nacional llegó a estar subvencionada años atrás.

Por este motivo, ARAG-ASAJA seguirá reclamando una mayor financiación para el seguro agrario, así como la revisión de cuestiones como la ampliación de cobertura de riesgos, los daños por fauna silvestre o la inclusión del riesgo de mildiu en las líneas de la uva de vinificación.