El Parlamento Europeo ha instado a la Comisión Europea a tomar medidas más estrictas en materia de bienestar animal en el transporte. Los europarlamentarios consideran que se debe vigilar e imponer sanciones a los estados miembros que incumplan las normas existentes sobre la protección de los animales transportados o no las cumplan correctamente.

A pesar de que la normativa europea es  la más rigurosa y garantista en materia de bienestar animal del mundo, tanto a nivel de cría y producción, como en el transporte y en el sacrificio, la resolución aprobada por los eurodiputados especifica el establecimiento de controles más estrictos a través de la implementación de nuevas tecnologías, mejores vehículos  para transportar animales, reducción del tiempo de transporte, etc.

Estando a favor del bienestar animal, hemos de pensar que todas las medidas que se impongan no pueden caer sobre la espalda de los agricultores y ganaderos europeos, máxime cuando las exigencias para importaciones de productos ganaderos de países terceros son más laxas o, incluso, inexistentes, en materia de bienestar animal. Por eso, desde ARAG-ASAJA se pide coherencia y conocimiento del sector a la hora de aprobar ciertas medidas cuya implantación trae consecuencias económicas sobre un sector que lastra su rentabilidad.  No vaya a ser que en un futuro no muy lejano, haya que salir fuera de Europa para visitar una granja.