ARAG-ASAJA destaca el comportamiento agronómico y productivo que están demostrando las nuevas variedades de cereal testadas en su red de campos demostrativos y proyectos, como TRICUM, en los que está trabajando para incrementar la rentabilidad y competitividad de los agricultores

La organización agraria alerta que la próxima campaña estará condicionada por el incremento vertiginoso de los costes de producción tras dispararse el precio del gasóleo y los fertilizantes

ARAG-ASAJA, a través de Servicios Agrarios Riojanos, ha informado que este fin de semana se ha generalizado el inicio de la campaña de cereal en La Rioja con “optimismo en calidad, precios y una producción mejor de la prevista” tras los distintos factores climatológicos que han afectado a este cultivo los últimos seis meses.

La Consejería de Agricultura ha estimado que la producción total rondará las 223.000 toneladas de trigo y cebada frente a las 254.000 del año años. Unos datos con los que coincide Abel González, director técnico de Servicios Agrarios Riojanos (SAR), que prevé una cosecha “más corta que la del año pasado, pero con unas calidades mejores en lo que se refiere a peso específico y proteínas”.

En este sentido, ha destacado el comportamiento agronómico y productivo que están demostrando las nuevas variedades de cereal que la organización está experimentando en su red de campos demostrativos y en proyectos que, como TRICUM, buscan incrementar la rentabilidad y competitividad de los agricultores.

No obstante, González se ha referido también que, a las pérdidas por inclemencias meteorológicas, “debemos sumar los daños ocasionados por la fauna silvestre que en esta campaña han sido cuantiosos ya que, como consecuencia de la pandemia, la actividad cinegética ha sido prácticamente nula durante los meses de nascencia del cereal”.

Por último, y respecto a los precios del cereal, ha precisado también que “si bien las cotizaciones en general son más elevadas que en las últimas campañas, no debemos olvidarnos que, en cualquier caso, son precios peores que hace 30 años”. En un contexto, finaliza, “muy distinto ya que estamos asistiendo a un incremento vertiginoso de los costes de producción, tras dispararse el precio del gasóleo y los fertilizantes, que condicionará la próxima campaña”.