ARAG-ASAJA quiere recordar a los agricultores que están realizando las labores de pre-siembra, la importancia de elegir una semilla certificada como garantía de productividad, calidad y sanidad.
La producción y comercio de semillas es una actividad regulada y sujeta al control administrativo, que debe situarse dentro de un sistema de certificación reconocido. Acudir a proveedores de confianza que proporcionen semillas certificadas no solo es una manera para conseguir una cosecha de calidad, sino que hace posible que se pueda seguir trabajando e investigando en la obtención de nuevas variedades.
La reproducción o la compraventa de semillas y plantas ilegales, además del reempleo ilegal de granos para siembra amenazan la investigación y comprometen el futuro de la agricultura.
Además, la utilización de material vegetal producido clandestinamente puede dar resultados deficientes y acarrear serios perjuicios económicos al agricultor.
Es por ello que ARAG-ASAJA aconseja la utilización de semillas certificadas ya que garantiza altos niveles de germinación y uniformidad.


